lunes, 27 de diciembre de 2010

Un año en imágenes

Se acaba el año es tiempo de hacer balance de pensar en todo lo bueno y en lo malo también como no. De todo se puede aprender.
Pues sin enrollarme más...

Enero
Cuenta a 0. Todo por delante. Objetivos muy lejanos, pero para conseguirlos hay que salir aunque el Polar marque 2º



Febrero

Días y días de lluvia hacen que aprenda a mantenerme encima del rodillo, no trabajaré en el Circ de Soleil como equilibrista, pero si me pica la nariz puedo soltar una mano y rascarme.


La luz y el bote de repuestos, por si tengo un problema cerca de la nevera.

Marzo

Comienza la temporada de marchas para mí. Parece que vaya a llegar la primavera


Pero el invierno todavía no ha dicho la última palabra y en la Brevet de 200 km salimos con -3º y la nieve estuvo como paisaje de fondo en todo el recorrido.

Como aparcabicis ecológico no me negareis, incomparable.

Abril
Con las piernas más blancas que la leche después del duro invierno, parece que el buen tiempo se impone ya por fin


Eso sí, casi cada semana llueve. A finales de mes la Brevet de 300 km.


Esto es lo que hay km de soledad, por lo que hay que hacer grupeta. Me uní a cuatro compañeros con los que hice más de la mitad de los km. Recuerdos a Jordi, David, Pere y Jose.

El puesto de mando randonneur

Mayo
Dos citas importantes la Brevet de 400 km se celebraba el sábado14, la semana anterior una gastroenteritis me deja flojo, el jueves anterior, aún a base de arroz y manzana, me planteé ir, la última neurona cuerda me hizo renunciar.

La máquina lista para la acción unos 16 kg en orden de marcha

En el Trocathlon, encontré este cuadro clásico y mi síndrome de Diogenes ciclista arrasa con él antes de que me lo plantee y con repuestos que tenía y búsquedas por internet, me quedó esta maravilla.


29-30 mayo Barcelona Perpignan Barcelona 606 km  40h tiempo límite.

Que fácil parece todo en la salida


Compañeros y amigos, sonrisas de nerviosismo


La mitad está en el saco, queda volver que no es poco.


Merienda? Cena? Quien lo sabe, era gasolina para nosotros


La conducción nocturna, esencial ver y ser vistos,  sólo la oscuridad y el silencio que se adueñan de todo



El glamour me abandonó el segundo día, sin embargo mi amiga Mónica, impecable, parece que acaba de salir a dar una vuelta.



Por fin de vuelta en el velódromo.

Medalla al mérito.

Junio
Después de la brevet, tiempo para el relax, salidas con los amigos

Las Costas al tran tran



Poco duró la tregua. Bicis al coche y a por la Bonaigua



El trío calavera en la previa a la salida.



La verdad es que sufrí más de la cuenta, el esfuerzo de la brevet me pasó factura.



Pero a las dos semanas ya estaba otra vez de vuelta, camino de la QH  sería la 5ª consecutiva.



Lluvia y frío,el clima no auguraba nada bueno



Nuevamente el trío calavera a punto de salir, nervios y nubarrones camino de Somport.

Ya en el coche empecé a hacer el recorrido inverso para poder asistir a mis amigos.

 
El panorama dantesco, gente helada de frío y calada hasta los huesos. Creo que acerté al retirarme.
En breve, el resto del año hasta el final. Espero que os guste.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Feliz Navidad

Bueno, poco más que añadir. Simplemente desearos lo mejor a todos, amigos, conocidos y los que os dejais caer por aquí de casualidad. Que os traigan muchos cicloregalos y que los turrones os adelgacen a medida que os los vayais comiendo.
 Christmas on two wheels

domingo, 19 de diciembre de 2010

Semana movidita

Esta semana he salido con la de montaña, la verdad es que he pasado un frío de narices, el invierno ha decidido llegar de golpe y claro uno se acostumbra a lo bueno muy deprisa.
La subida a Begues, sufriendo como siempre en todas las subidas, por tierra o asfalto da igual.Una vez arriba, empieza lo divertido, senderos y pistas, blancos por la helada



Claro que esta belleza tiene un precio, pasar un frío de narices sobre todo en los pies que a veces había que mirar abajo por si seguían allí o no.





Esta foto refleja lo que se siente entrenando en solitario. Lástima de los cables de la luz que estropean el conjunto.


El jueves me desperté a mediodía había trabajado de noche, no penseis que duermo hasta tan tarde y me abrigué por que soplaba un fuerte viento y la sensación de frío era muy intensa. Decidí subir el Purgatorio. Para los que no conoceis la zona os diré que en cinco km, se sube un fuerte desnivel. Aquí podeis ver una de las rampas más duras, justo antes del campo de tiro donde tuve un encuentro muy singular.
Me encontré a un militar con su fusil y toda la parafernalia. Me quedé pensando si sería un cazador, pero el arma no parecía de caza.




Llegado a la cruz de la Clota donde dice la tradición que hay que tocarla para que de buena suerte, sí sí, buena suerte la que tuve luego, se resolvió el misterio. Por uno de los caminos aparecieron dos jeep del ejército y otros soldados a pie.



Quería hacerles una foto pero no sabía como se lo iban a tomar, así que medio disimulando les hice varias fotos. La única en la que se ve algo es ésta. Como veis no me ganaré la vida como paparazzi, jejeje


Después de un recorrido llegué al charco y entre que el miércoles limpié la bici y el frío que hacía, decidí no atravesarlo. No estaba la temperatura como para meter un pie en el agua.



Bajada por el Bori, cruce de la carretera de Begues la valla verde y tiré por la trialera del Jabalí. Aquí tuve un fallo. Decidí arriesgar un poco más de la cuenta.

Un poco más adelante de donde se hizo esta foto, patinaron las ruedas y me caí en la zanja  de la derecha. Después del primer momento,me quedé quieto evaluando los posibles daños físicos. El hombro derecho empezaba a palpitar y el sillín me había dejado un recuerdo en la cara interna de la pierna derecha.
La bici parecía que no había sufrido graves daños. El cuenta se había roto y en la pipa de dirección había un arañazo, los frenos rechinaban, pero todo había quedado en eso.




El viernes noté que según el gesto que hacía el hombro se quejaba. El sábado salí con la flaca tres horitas y no noté nada en especial, lo único que me tuve que comer todos los resaltes por que no podía tirar del manillar para arriba.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Cena fin de temporada

El viernes nos juntamos la grupeta Stelvio para hacer una cena y contarnos nuestras batallitas. Las que fueron y las que serán, por allí se oyeron palabras en varios idiomas, Marmotte, Maratona, brevets... Los "cuadros del chino" que están por venir y todo eso en la previa, que en los chupitos ya se sabe, los puertos se suben a plato.


Yo al día siguiente trabajaba, así que me retiré pronto.

El domingo tocó salida con la gorda que llevaba varios días sin moverse. Así que a las 8 estábamos 15 dispuestos a rodar por esos senderos.


Dobles, rígidas, de carbono o de aluminio en todas hay que darle a los pedales. Mientras unos tomaban un cafelito para calentar el cuerpo, seguía llegando gente.


Empezamos por un camino ancho, con lo que la charleta está asegurada y además estrenábamos reportero que nos iba grabando en vídeo, no nos falta un detalle.


La verdad es que el frío se nos quitó por que la cosa empezó a picar para arriba. Unos hicieron la del jabalí de subida mientras que otros seguimos por el camino. En el reencuentro por la inercia de la bajada, me puse en cabeza. Fue un espejismo. Casi toda la salida estuve de "coche escoba"


Después Can Amat, giro a la derecha y aquello no para de subir, yo totalmente desorientado, creo que Begues queda a mi izquierda, pero hoy los telesillas no funcionaban y había que empujar la bici mientras caminabas.


Como veis, esta vez no fui el único que echó el pie a tierra.


Hay que ver lo que cansa caminar mientras vas empujando una mtb


Después de esto llegamos a la  ex-trialera Roja, convertida ahora en una rambla, sólo le faltan las farolas y las papeleras. Ya en Begues, paseamos hasta llegar a la Clota donde reagrupamos.

Alfonso, muy en pretemporada, es broma, eh?


Con José, camino de la Clota.

Aquí Miguel decidió darnos un respiro y pinchó la trasera. No negaré que me vino estupendo, además seguimos con el buen rollo y sirvió para seguir con las risas.


El sendero estaba taponado, hoy éramos un buen grupo.


Esto es España, uno trabajando...


Dio tiempo a todo, a unos más que a otros, a que sí, Soto? jejeje


Desde aquí, la bajada del Purgatorio, donde las pasé más p...as de la cuenta por que le había metido más presión a las amortiguaciones de la cuenta y rebotaba como una piedra.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

De este agua no beberé (II)

Ese refrán va por la anterior entrada, ya que si el lunes salí con la carretera mojada, hoymás de lo mismo y así ha continuado durante toda la salida. Total que no diré que sea un experto, pero vamos que he mejorado bastante. Que remedio!

Así estaba el punto de encuentro a las 08 viento y agua, idílico

Nos juntamos Salvador, Jose, Fernando, Iván, Charly y un servidor. Empezamos a rodar y ya se veía que la carretera seguía como un charco. Las Costas sino fuera por el tráfico intenso que soportan, son una maravilla para entrenar, rodar, pegar palos, apostarte un desayuno, todo en 11 km.


En Sitges reagrupamos y vamos camino del Pantano de Foix, sin poner un ritmo muy exigente por que entre unas cosas y otras a estas alturas del año hay que nadar y guardar la ropa (otra vez el agua)


A partir de aquí poca historia. Km pasados por agua, Pantano de Foix, N-340 Avinyonet, donde nos cruzamos con David que se da la vuelta. Mientras reagrupan, entro en tromba en una panadería y me compro una caña de crema, estaba con la reserva encendida, manillar en una mano, caña en la otra y la carretera chorreando, si me lo decís hace una semana ni me lo creo, lo que hace la práctica, jejeje. Trago como puedo y me toca apretar. Finalmente los cazo y en Olesa se despide Salvador que vive allí.
En el ascensor, miro a la bici y creo que le va a tocar baño y aceite, a ver si me pongo a ello.


Aunque no lo parezca, la bici es negra.

lunes, 6 de diciembre de 2010

El agua para las ranas

Entrenar en invierno:
Todos sabemos las teorías, al x% de tu capacidad aeróbica, mucha cadencia, nada de apretones... Lo que no explican los libros es el frío que pegaba a las 07 30 de la mañana del sábado mientras esperaba que llegaran, el termométro marcaba 2º, mis pies decían que un poco menos se ajustaría más a la realidad.

La dureza mental también debe entrenarse. Verte a ti mismo hecho una bola de ropa, deslizándote sobre una capa de hielo apoyado únicamente en los 23mm de tus cubiertas, te da un poco de canguelo.

Entras en las curvas como Robocop, cuadrado, cuadrado. Si aún así te quedan ganas de planear la siguiente salida vas camino de convertirte en un brevetero. Cuidado! por ahí se empieza.



Los que me conoceis, sabeis que no me gusta mucho la lluvia para rodar.

No acabo de estar relajado y si le sumamos la bajada ya tengo todos los números para acabar más tenso que la cuerda de un violín. Por poner un ejemplo de este mismo año la Quebrantahuesos. Después del sorteo, inscripción y desplazamiento el cohete de salida nos dispara hacia un techo de nubes lluvia viento y frío. Mientras vamos rodando, le voy dando vueltas a la cabeza. Sé que en la montaña el tiempo cambia en cuestión de minutos y lo que en una vertiente es frío y lluvia en la otra ladera puede ser el sol más abrasador.
Finalmente mi quinta QH consta como abandono.

A día de hoy no me he arrepentido. El sufrimiento que vi en las caras de la gente en varios puntos del recorrido, superó a mis ganas de bici ese día.

2011 Un año en el que me he planteado como objetivo participar en la París Brest París. La anterior edición en el 2007 vino marcada por la lluvia como gran protagonista.
paris-brest-paris2007_002
Aparte habrá que realizar las cuatro brevets clasificatorias.
La cosa tiene su aquel por que en 90 horas da tiempo a todo sol, lluvia, viento... Y claro si finalmente participo y llueve ¿Qué hago? La prueba se celebra cada cuatro años y yo de aquí a entonces no sé ni donde estaré por que la vida da muchas vueltas. Así que no es plan de echar por tierra tantas horas de pedaleo, de dejar a la familia en casa mientras vas cada día más lejos, cada día más tiempo. Eso sin contar la inversión económica que supone el desplazamiento y la "estancia" si se le puede llamar estancia a pedalear por media Francia durante cuatro días.
Como lo haceis vosotros? Supongo que todo empieza por un proceso mental, frenar despacio, no tumbar, evitar pinturas y alcantarillas.
Agradeceré vuestros ánimos y consejos.

Todo esto lo escribí el domingo. Hoy lunes salí a dar una vuelta, la carretera estaba mojada y lo primero que pensé fue: Por hablar.
En la rotonda tres galgos, Salva, Iván y David. Salgo con ellos y ruedo hasta pie de Costas. Allí veo que si quiero rodar a bajas pulsaciones los he de dejar marchar. Afronto la subida con tranquilidad intentando que el pulso no se vaya por las nubes. Ya en Sitges, pensaba llegar hasta Vilanova y vuelta cuando se puso a llover.
Juego Guardabarros SKS 28 pulgadas - 45 mm negro 356.02
Idea para Reyes?
 La idea del tren pasó una décima de segundo por mi cabeza, pero con el borrador de esta entrada fresco en mi memoria, tiré para alante, tranquilo y relajado. La temperatura era ideal, de hecho acabé parando para tirar un par de fotos y quitarme los guantes en pleno mes de diciembre!!!
Para acabar de rematar la salida, cogí la C31 con un viento a favor que me llevó hasta la rotonda del Filipinas en un vuelo. A la vuelta cogí rueda a tres triatletas que me quitaron todo el vendaval que ahora daba de cara, sé que no es muy elegante pero... soplaba tanto

miércoles, 1 de diciembre de 2010

La salida de hoy

Ayer por la noche no comprobé la presión de los neumáticos.


Esta mañana no me vestí de romano, no cogí las gafas ni el casco ni los guantes. No rellené los bidones.

No noté el frío en los huesos cuando salí a la calle. Las piernas no se quejaban cuando no bajé un par de piñones. Ese camión no pasó cerca de mí como si fuera invisible. El agua no estaba fría cuando no bebía y la barrita no sabía a pienso de gato


Las vistas hoy no eran de postal y el cielo no estaba claro y radiante, no era el día perfecto para salir a rodar km y más km.


Así que decidí que debía seguir trabajando mientras por la ventana no dejaba de llover y dejar mis ensoñaciones para una ocasión más adecuada.