Estoy de vuelta, con una gran sonrisa, una incredulidad enorme por la gesta que he hecho y unos dolores que van saliendo conforme pasan los días.Me va a costar condensar todo lo vivido en solo una entrada, además casi 300 fotos solo mías entre las que elegir, hace que tenga que repartirlo en varias entradas. Os pido paciencia, intentar ordenarlo en mi mente y darle coherencia es un poco largo.
Los dos días de antes, se pueden resumir en una serie de sube y baja emocionales, como llegar al hotel que tenía reservado y que al ver la maleta de la bici me dicen que es un hotel para personas y no para bicis. Así que ya me veis acarreando las maletas y finalmente la diosa Fortuna se apiada de mi y me ubica en un hotel a 5 minutos del Velódromo.
Monto la bici y voy dando un paseo tranquilo a Versalles para comprobar que todo funciona correctamente.
De allí me acerco al Velódromo a pasar la verificación de la bici, las luces y el reflectante, aunque este último, no lo miran por que con la inscripción te regalan un chaleco reflectante. Cola interminable en la que veo a Alex de Altafulla con el que iré coincidiendo durante toda la prueba, con Juan, al que me encontraré en St Quentin durante el viernes y sábado.
El sábado por la tarde foto oficial de Randonneurs Catalans donde nos encontramos Agustí, Ramón Català, al que le robaron la bici y afrontará su quinta PBP con la bici de paseo de su mujer.
A punto de embarcarme en la aventura
Los patas largas y la clase turista
Aquí llega la máquina
Ciclismo desde el bus
En cada cruce se respira ciclismo
Titanio a pie de calle
Los randonneurs USA y yo invadimos el hotel
Bienvenidos al infierno
¿ Alguien ha visto una calle Miguel Induráin?
El que avisa...
Un paseo para probar el montaje
Montando guardia
Artbike estuvo allí
Pasando las verificaciones
Recogida de dorsal
Titanio a piñón
46
17
Regreso a los orígenes
Descansar todo lo que se pueda es básico
Menú para la salida
No tendremos mal tiempo, parece.
lunes, 24 de agosto de 2015
miércoles, 12 de agosto de 2015
¿ Pero dónde me he metido?
Pues ya no queda nada, pero que nada para la gran aventura de la París Brest. Este mes a parte de una tirada larga de 200 km para comprobar que todo estaba bien, bolsas, guardabarros, piernas... Y sí, todo estaba bien.
En una gasolinera, un oasis para los breveteros
Aquí me di media vuelta, demasiada calor
Gracias a la intermediación del presidente de mi club, conseguí una maleta para poder viajar en avión con la bici.
Primera toma de contacto entre la maleta y la bici
El lunes, susto de los gordos. Un tornillo como estos, que une el plato a la biela, estaba partido. Afortunadamente gracias a Daniel de Artbike que pudo arreglarlo y sustituirlo.
Tan pequeño y la guerra que dio
Y hoy, la última salida con Daniel y Pere, más que nada por quitar el gusanillo y matar los nervios. Una vez en casa, tocaba bricolaje del bueno. Intentar que todo entrara dentro de la maleta. Finalmente, prueba superada. La maleta cerró. Ahora espero que en los aeropuertos la traten como se merece y no aparezca en Roma o algo peor.
Todo dentro.
Me da que como equipaje de mano no va a pasar
Casi nada
Solo espero acabarla y poder contarlo.
En una gasolinera, un oasis para los breveteros
Aquí me di media vuelta, demasiada calor
Gracias a la intermediación del presidente de mi club, conseguí una maleta para poder viajar en avión con la bici.
Primera toma de contacto entre la maleta y la bici
El lunes, susto de los gordos. Un tornillo como estos, que une el plato a la biela, estaba partido. Afortunadamente gracias a Daniel de Artbike que pudo arreglarlo y sustituirlo.
Tan pequeño y la guerra que dio
Y hoy, la última salida con Daniel y Pere, más que nada por quitar el gusanillo y matar los nervios. Una vez en casa, tocaba bricolaje del bueno. Intentar que todo entrara dentro de la maleta. Finalmente, prueba superada. La maleta cerró. Ahora espero que en los aeropuertos la traten como se merece y no aparezca en Roma o algo peor.
Todo dentro.
Me da que como equipaje de mano no va a pasar
Casi nada
Solo espero acabarla y poder contarlo.
viernes, 31 de julio de 2015
Mientras unos cuelgan la bici...
Otros enfilamos la recta final al desafío más importante que me he planteado encima de una bici. Después de un parón por las vacaciones, en las que dejé la bici aparcada unos días, volví con la sensación que los maillots habían encogido un pelín. Quizá unos dias de buffet libre tuvieron la culpa, no sé...
Ya de vuelta a los pedales, quedamos el sábado pasado para ir hasta Montserrat. En Molins se abrió el cielo y empezó el diluvio. Juan Daniel y Jaime se dieron la vuelta. Yo, como me temo que me va a llover en París, decido seguir hasta donde sea. En Pallejá, deja de llover, a cambio una viruta me raja la cubierta delantera.
La asesina de cubiertas
Sigo camino hasta Olesa de Montserrat, a partir de aquí, coger la C55 empapada y con Montserrat cubierta de nubes, no me atrae nada de nada.
Hasta aquí llego hoy.
A la vuelta, me entero que Juan y Pepe han tenido un percance bajando Costas y Juan se ha roto la clavícula, a Pepe lo veo, chapa y pintura.
Esta semana, a vueltas con la lluvia, compré los guardabarros. Hoy he salido a probarlos. La verdad es que no molestan y son rápidos de quitar y poner. En la subida a Gelida voy hablando con un chaval de S. Vicenç y le explico donde me he metido, es lo que tiene ir con una bici que se sale de lo normal, da pie a la conversación y a mí, me gusta hablar bastante también
Instantes antes de la charla.
El objetivo del día era acabar con más de 100 km. era el último día de vacaciones antes de volver al trabajo.
Misión cumplida
Y la recompensa a tanto esfuerzo.
Ya de vuelta a los pedales, quedamos el sábado pasado para ir hasta Montserrat. En Molins se abrió el cielo y empezó el diluvio. Juan Daniel y Jaime se dieron la vuelta. Yo, como me temo que me va a llover en París, decido seguir hasta donde sea. En Pallejá, deja de llover, a cambio una viruta me raja la cubierta delantera.
La asesina de cubiertas
Sigo camino hasta Olesa de Montserrat, a partir de aquí, coger la C55 empapada y con Montserrat cubierta de nubes, no me atrae nada de nada.
Hasta aquí llego hoy.
A la vuelta, me entero que Juan y Pepe han tenido un percance bajando Costas y Juan se ha roto la clavícula, a Pepe lo veo, chapa y pintura.
Esta semana, a vueltas con la lluvia, compré los guardabarros. Hoy he salido a probarlos. La verdad es que no molestan y son rápidos de quitar y poner. En la subida a Gelida voy hablando con un chaval de S. Vicenç y le explico donde me he metido, es lo que tiene ir con una bici que se sale de lo normal, da pie a la conversación y a mí, me gusta hablar bastante también
Instantes antes de la charla.
El objetivo del día era acabar con más de 100 km. era el último día de vacaciones antes de volver al trabajo.
Misión cumplida
Y la recompensa a tanto esfuerzo.
domingo, 19 de julio de 2015
Cajón de sastre
Con las vacaciones y los preparativos para la París Brest, hace tiempo que no pasaba por aquí, os prometo que hay novedades y de las buenas, un adelanto en imágenes.
Una salida con Daniel a Prades
Prades
¿Y estoooo???
A la vuelta de París, os cuento
La caravana del Tour
Hidratándome mientras esperabamos al pelotón
Agua para todos
Puro espectáculo
A estos sí les cayó agua
A pie de pista, impresionante
Genial la etapa del Tour, aunque nos cayó una chupa de agua impresionante. Luego nos enteramos de la victoria de Purito. Que mejor fin de fiesta.
Una salida con Daniel a Prades
Prades
¿Y estoooo???
A la vuelta de París, os cuento
La caravana del Tour
Hidratándome mientras esperabamos al pelotón
Agua para todos
Puro espectáculo
A estos sí les cayó agua
A pie de pista, impresionante
Genial la etapa del Tour, aunque nos cayó una chupa de agua impresionante. Luego nos enteramos de la victoria de Purito. Que mejor fin de fiesta.
martes, 30 de junio de 2015
Brevet 600 de Manresa, 40º
Aún con dolores en varias zonas del cuerpo,
empiezo a asimilar la alegría que supone haberme quitado la espinita del
abandono de Granollers. Sabía que este era el último tren a París. Si
me quedaba en tierra, aunque quedaban oportunidades,
Salamanca, algún 1000, yo sabía que no iría.
Las predicciones meteorológicas auguraban una
ola de calor de las que hacen época. La noche anterior me acosté
prontito. Cuando abrí un ojo, miré el radiodespertador y se había ido la
luz. Afortunadamente estuve a tiempo de arreglarlo.
Recojo todo y a Manresa.
La previa a la salida
Bajo la bici y empiezo a prepararlo todo. No me
lo puedo creer, me he dejado la documentación, la tarjeta el DNI… Sólo
llevo 40 euros que dejé en la bolsa para ir comprando bebida y comida
por el camino.
Se me llevan los demonios. ¿Cómo afrontar 600 km
con 40 euros? La moda low cost ha llegado a las brevets.
Afortunadamente la familia brevetera está hecha de otra pasta y Jordi
del Planenc y Francisco de la P.C. Barberà se ofrecen a dejarme
dinero. Menos mal que mi otro yo (el que usa la cabeza) dejó la cartera
dentro de las botas de la bici, así que les devuelvo el dinero y doy un
suspiro de alivio capaz de despeinar a una estatua.
Arrancamos y afrontamos la subida a Calaf que
supongo que por ir fresco no me supone mucha fatiga. En la bajada hasta
el primer control en Artesa de Segre vamos deprisa, intento no cebarme
porque esto va para largo, muuuuuy largo. En Balaguer,
el cuarteto de Sprint Bike se queda a reparar un radio. Aquí la unión
hace la fuerza, donde no llegues tú, alguno podrá llegar.
Procesión a pleno sol
Eso sí, los
pedales los tiene que mover cada uno. El “caloret” empieza a hacerse
notar. A pesar de ser temprano, con buen criterio,
Francisco nos organiza la comida en el 2º control, Monzón km 169.
Maños, que llegamos
A
partir de ahí entramos en Aragón y en los pueblecillos por los que
pasamos estaría difícil dar de comer a 13 ciclistas hambrientos,
sedientos y con prisa. En el restaurante La Carrasca, conseguimos
todo eso y a buen precio además.
No serían tantos pero casi casi
Belleza salvaje
Seguimos camino y tras una parada en una
gasolinera, verdaderos oasis para el randonneur, Francesc se da cuenta
que la cubierta delantera tiene una raja. Sábado por la tarde, nos salva
que estamos en Huesca, así que como todo hijo de vecino,
al Decathlon a pasar la tarde. Mientras se la cambian, disfrutamos del
aire acondicionado y la máquina de refrescos. Tres pinchazos más tarde,
logramos salir de Huesca.
Sábado a la tarde en un centro comercial, lo típico
En Ayerbe otra parada para abrevar. Los líquidos se evaporan milagrosamente y los bidones calientan el agua casi al instante. Con el retraso acumulado, llegamos a Erla, tercer control. Después de preguntar en un bar para cenar, el dueño casi asustado con nuestra llegada nos manda al bar de la piscina donde cenaremos nosotros y los miles de mosquitos que allí había. Salimos ya con el traje de noche y las luces puestas.
Si hablas no comes
A partir de aquí, tomar la decisión correcta, la grupeta del Planenc se quedarán en Grañén 60 km más adelante, Jordi y J. Luis, de Canet, al que no vi poner el plato pequeño, harán noche en Sariñena 80 km después de cenar. Mi idea es avanzar con estos últimos y si el cansancio me ataca, descansar con ellos hasta que me recojan los de Grañén. A todo esto, aparece la figura de Juan, alguien a quien llevaba viendo en todas las brevets, pero con el que no había cruzado ni una palabra. El va del tirón, sin dormir y me explica sus planes.
En Sariñena un sábado noche
Endocrinos, no mireis
Con esa escolta de lujo, las dudas se disipan en
un momento. Él y Francisco están haciendo una locura que deja las mías a
la altura del betún. ¡Llevan 4 de cada, 200, 300, 400 y 600! 6000 km
solo en 16 salidas, yo no llevo tantos km hechos
desde el 1 de enero. Esta gente está hecha de otra pasta.
Llegamos a Sariñena y vemos un bar abierto,
entramos y a parte de un litro de sin alcohol con limón, me como tres
pinchos de chorizo con pimiento que me saben a gloria. Arrancamos y
enfilamos camino de Fraga donde llegaremos al alba. El
espectáculo es tremendo, la macrodiscoteca Florida 135 en su apogeo.
Coches abiertos con música a todo trapo, botellones, muertos vivientes
por todos lados, y eso cada fin de semana. Saliendo de allí hemos de
buscar el último control, la Granja d’Escarp.
El penúltimo sello
Torre de la Granja d'Escarp
Aquí
Juan me vuelve a confirmar que me queda mucho que aprender. El track no
estaba claro, luego os contaré porque, así que sacó el navegador del
coche y alehop, en el camino correcto.
Último sello y desayuno en el bar, café y
bollería industrial, lo mejor para cuando llevas casi 500 km en las
piernas y no has dormido nada. Pero, esto va como va. Ya es bastante que
a las seis y media haya algo abierto.
Lérida, recorrido por dentro de la ciudad y
cuando encontramos el camino correcto paramos en una gasolinera. Me tomo
un red bull, no sé si me dará alas, con que me ayude a pedalear me
bastará. Camino de Mollerussa, saludamos a F. Porta,
alma mater de los randonneurs catalanes y que se ha acercado con el
coche. Entre Cervera y Sant Ramon, siguiendo el track , nos mete por una
pista de tierra, pie a tierra y andando por una pista. Desde ahí
afrontamos un rampón que me deja temblando. En Calaf,
otra isotónica con limón, pero a mi hace tiempo ya que me dejaron de
hacer efecto. Juan me espera en cada esquina, mis fuerzas ya no existen,
ahora pedaleo con la cabeza. No me queda nada más.
Son las tres de la tarde y Manresa arde por el calor, pero aquí estamos.
Llegamos a la Peña, entregamos las cartillas y
nos comenta que de los cuatro que han llegado por delante, dos habían
tenido problemas con el track, pero el track no era oficial, no estaba
en la web sino en wikiloc y yo lo descargué de ahí
sin comprobarlo.
Muchas gracias ca****azo, me encantó la excursión por la pista de tierra.
Nos quedamos con lo positivo.
1.Reto superado
2.Pasaporte a París
Oleeeeeee
3. Nuevo compañero de fatigas
Juan, una máquina de la bici
4. 0 caídas, 0 averías
5. Aún me quedan ganas de bici, jajaja.
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